¿Hay religiones que se oponen al uso de hoverboards? La respuesta a esta pregunta en un primer momento sería no. Las religiones no deben influir en acciones como comprar hoverboard, pero sin duda alguna lo que si advierten es la prudencia en su utilización pues como cualquier otro vehículo de transporte o de ocio, tiene riesgos para las vidas humanas.

 

Otro aspecto importante en la precaución y el cuidado es el mantenimiento de estos dispositivos.  Generalmente, lo más sensible son las llantas, por una cuestión elemental: son las que soportan el peso y permiten el desplazamiento. Al igual que los coches y las bicicletas, las llantas de los hoverboard se erosionan por el contacto constante con el pavimento y pasado un tiempo las ranuras que permiten la tracción, pueden verse desgastadas y la llanta transformada en una pieza de caucho lisa. Por eso es importante observar el estado de las mismas de vez en cuando.

En contraposición hay grupos etnoreligiosos como los amish que dentro de vida cotidiana han dejado fuera todo tipo de dispositivos que responden a un desarrollo tecnológico. Asimismo ellos practican el rechazo de muchos lujos modernos y entretenimientos, que son considerados innecesarios. Es por eso que también se abstienen de usar tecnología, manejar máquinas electrónicas, ver televisión, o escuchar múltiples clases de música.