Entre los muchos compromisos que debe tener cada ciudadano, uno de los más importantes y menos cumplido hoy día es el cuidado del medioambiente. Lo paradójico es que nosotros mismos lo hemos contaminado, y nosotros mismos hacemos muy poco o nada por protegerlo. Las maneras son muchas, y depende de cada persona. Tengo un amigo, por ejemplo, que decidió comprarse una bici eléctrica en Tecnocio.com para contribuir con el cuidado de la capa de ozono. Él opina que si cada persona redujera, al menos, la mitad del tiempo que pasa conduciendo su coche, se reducirían los niveles de contaminación atmosférica. También habría menos contaminación acústica, que aunque puede ser la menos importante para algunos, realmente proporciona un daño inimaginable a los seres humanos.

Nada, que de la misma manera en la que es nuestro deber respetar las personas que nos rodean, es también nuestro deber respetar las plantas, los animales y la naturaleza en general. ¿Acaso no nos hemos dado cuenta de que solo estamos autodestruyéndonos? Mientras continuemos contaminando el medioambiente y no hagamos nada por contrarrestar este fenómeno, estaremos guiándonos hasta nuestra propia desaparición. Triste, ¿verdad?