La furia de los Patinetes electricos ha llegado incluso al mundo religioso. Hace poco andaba de paseo por la ciudad y de pronto vi a un grupo de chicos que estaban conversando con otros sobre la biblia y la religión. Me acerqué a ellos y supe que pertenecían a un colectivo de jóvenes de la iglesia y que salían a la ciudad a conversar con otros jóvenes.

Lo más simpático era que todos andaban en patinetes eléctricos. Había muchachas y muchachos en el grupo y todos se desplazaban con mucha naturalidad en sus patinetes eléctricos. Es increíble cómo la iglesia ha sabido ponerse a tono con los tiempos y cómo ha aprendido a acercarse a los jóvenes.

La cultura de usar patinetes eléctricos para andar en grupo por la ciudad se ha difundido mucho. Y es que resulta mucho más cómodo andar en estos equipos que moverse en un bus, casi siempre repleto de personas.

Además, estos equipos son muy amigables con el medio ambiente, lo que los ha convertido en los favoritos de los colectivos ambientalistas. En fin, que los patinetes eléctricos se han vuelto todo un fenómeno de masas. Hasta yo quiero uno de estos para mí.